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La respuesta a la pregunta es… Sí. Eren se ha cargado a un montón de personas inocentes. Sí, a niños también, sí.

Saludos gente, bienvenidos a UnodeDos!!!  Sé que muchos andaréis perdidos todavía después de la locura que acabamos de presenciar, así que poneos cómodos y preparaos porque vamos a aclarar todas las dudas. Capítulo  cinco, declaración de guerra.

El episodio da comienzo con la parte que faltaba del flashback que tuvo Reiner cuando estuvo a punto de quitarse la vida. En este recuerdo, Berthold no para de darle vueltas a un sueño recurrente. El portador del titán colosal sueña con un hombre que se colgó un día después de haber hablado con ellos. Este les contó acerca del día en que aparecieron los titanes, y como él huyo dejando atrás a todos los demás. Berthold se pregunta por qué lo hizo ¿Por qué les contó aquello? Annie piensa que el hombre solo quería ser perdonado por alguien. Como si confesara un crimen. Sin embargo, Berthold pensaba que lo que el hombre buscaba en realidad, era ser juzgado.

Vemos este recuerdo a través de Reiner porque es así como se siente el personaje. Esa es la razón por la que no puede olvidar aquél suceso. Y la conclusión a esto la veríamos cuando le pide a Eren que lo mate. Pero primero, vamos a hablar de todo lo demás. Ya sabéis como va, lo mejor siempre se deja para el final. Aunque en este caso, definir qué ha sido lo mejor, es realmente complicado.

Antes de que la función de comienzo, conocemos al padre de Annie, el señor Leonhard. Este parece aferrarse a la idea de que su hija permanece aún con vida. Por otro lado también volvemos a ver a Kiyomi. En este caso, ella se acerca a Willy para darle ánimos. Lo curioso del asunto, es que un par de escenas después, ella se marcha con su escolta como si ya hubiera cumplido con su cometido, fuera el que fuera. Vemos las gradas atestadas de gente importante e influyente. Tanto cargos militares y políticos, como periodistas y personas pudientes de todos los países.

El espectáculo da comienzo mientras vemos a Magath apostado en las alturas junto a varios soldados. Esperando por lo que estaba a punto de ocurrir. Porque así es, como vimos en el capítulo anterior, tanto Willy Tybur como Magath eran muy conscientes de la presencia de Eren en Marley.

Willy empieza con su relato y básicamente le repite al mundo la historia que ya conocían. Aquella que ridiculizaba a Eldia y tachaba de cobarde a su Rey. Entonces vemos como un soldado que parece llevar una barba postiza escolta a los guerreros hacia la posición de Magath. El soldado separa a Zeke de Porco y Pieck. Esta última parece reconocerlo, aunque no está del todo segura y se detiene para saludar a los que ella llama «sucesores del titán carreta». Aunque a decir verdad, su saludo fue muy efusivo para ser solo eso.

Tras esto veríamos empezar lo que parece ser el plan de Eren. El soldado misterioso tiende una trampa a los guerreros y los tira a un foso de unos cuantos metros de profundidad para impedir que se transformen. Una artimaña muy bien elaborada. De vuelta al discurso de Tybur, llega el momento de destapar el fraude. De repente Willy actúa en contra suya al momento de admitir la manipulación perpetrada por su familia. El héroe de Marley, Helos, nunca fue tal cosa. Solo sirvió como fachada.

Lo que ocurrió en realidad es lo que nosotros pudimos ver a través de los actos de la familia Reiss, quienes eran en realidad los descendientes de Karl Fritz. Lo que Willy cuenta es la verdad. Con el tiempo, el Imperio Eldiano se dividió en 8 clanes. Para mantener el equilibrio de poder, a cada uno de ellos se le confió uno de los poderes cambiantes. Mientras que el fundador se quedó siempre en el seno de la familia real Fritz.

En teoría, el cometido de cada nuevo Rey era el de controlar a los clanes y mantenerlos a raya. Como explica Willy, cuando Eldia dejó de tener enemigos, los clanes estallaron en interminables disputas y matanza. Debido a esto, cuando le llegó el turno de ser Rey a Karl Fritz, este se negó a ejercer el cargo del mismo modo en que lo habían hecho los reyes anteriores. De modo que, en efecto, este abandonó a su propio pueblo.

Ideando un plan junto a los Tybur, (Dueños del titán martillo) el rey dejó a merced de Marley a los siete clanes restantes. Entonces marchó a Paradis y renunció a la guerra encerrándose a él y a sus fieles entre los muros formados por su ejército de colosales. Es así como nacieron los muros y es así como Karl Fritz hizo añicos su propio Imperio desde dentro. El se creyó benevolente y justo. Su pueblo debía ser exterminado. Ellos debían pagar el precio de haber sometido al mundo durante siglos. Los Eldianos eran demonios. Y él sería su Juez.

Así, Karl Fritz usó el poder del titán fundador para implantar en los futuros sucesores un ideal irrompible, un pacto de renuncia a la guerra. El monarca manipuló las memorias de los integrantes de los muros. Borró su pasado como Eldianos y les otorgó una nueva vida. Esto no aplicó a todos por igual, ya que entre los Eldianos que marcharon con el Rey también había gente de otras etnias. Ahí tenemos el ejemplo de los Ackerman. Estos no pudieron ser manipulados por Karl Fritz, por lo que se les ofreció dinero, comodidades y poder a cambio de su silencio. Parte de esto se nos revela mediante el personaje de Kenny Ackerman.

Así se estableció el sistema de gobierno en los muros. El verdadero deseo del Rey era vivir una vida tranquila y feliz, totalmente alejada del eterno conflicto que asolaba a su Imperio. Y por ello creó su propia civilización en una isla que llevaba por nombre Paraíso.

Willy explica brevemente en qué consistía el pacto de renuncia a la guerra. Esto es por lo que los Reiss se negaban a eliminar a los titanes de la isla. No luchaban porque la razón del pacto era la de no mostrar resistencia en caso de que alguien quisiera borrarlos del mapa. La estancia en los muros siempre fue perecedera. Una carrera contra el tiempo. De ahí la famosa amenaza con la que el Rey Fritz anunció que arrasaría la tierra con sus titanes colosales.

El Rey solo quiso ganar tiempo. El suficiente como para que algunas generaciones pudieran disfrutar de una vida pacífica entre los muros. Y Marley sabía de esto. Y es que esta es la otra cara de la moneda. Los otros traidores, aquellos que ayudaron a aniquilar a los demás clanes y esclavizaron a su gente, fueron los Tybur. Ellos forjaron su alianza con Marley y les llevaron a la victoria, estableciéndose en el proceso, como los verdaderos gobernantes. ¿Pero por qué revelar la verdad ahora?

Bueno, hay muchas cosas que no se nos han mostrado aún. Pero podemos reducirlo a pura necesidad. Para Marley no quedaba nada que asegurara su estatus. Nada, excepto recuperar el poder del fundador. Hay una escena del manga que se omite en el anime en donde Willy expresa su miedo a morir más claramente. Él ya sabía a lo que se exponía.

Esto es muy representativo. Y es que más allá de querer mantener su poder, lo que parece mover a Willy es la repulsión real que siente hacia la sangre Eldiana. De alguna forma, Willy Tybur acepta la muerte solemnemente. Se sacrifica por sus creencias o principios. Supongo que en parte quizá esperaba sobrevivir. Sea como sea, el plan se basaba en unir a la gente y dirigir su odio hacia la isla. Hacia Eren Jeager.

En el episodio anterior Willy mencionó que Marley necesitaba un nuevo héroe, pero lo que hace es precisamente lo contrario. Willy Tybur crea un villano.

Pero bueno, ya es hora de ir a por lo gordo de verdad. Eren y Reiner, el reencuentro más tenso de la historia. Lo que se nos presenta aquí es absolutamente espectacular. Es un punto álgido, un chillido sordo que retumba por toda la habitación y doblega la mente de Reiner. El guerrero acorazado tiembla mientras trata de buscarle una explicación a lo que está viviendo.

Falco no entiende nada. Este advierte un corte en la mano de Eren, y Reiner sabía exactamente lo que significaba. Por si acaso, Eren levanta su índice hacia el techo, señalando los pisos superiores. Un paso en falso por parte de Reiner y Eren convertiría a todos en Chocapic. Los pequeños intercambios de palabras entre estos dos no tienen desperdicio. Eren se había convertido en lo mismo que fue Reiner. Un invasor que trataba de salvar el mundo.

Desde la perspectiva de Eren, sus razones no partían de un error. A fin de cuentas, él no había sufrido un lavado de cerebro como sí fue el caso de los guerreros. Eren habla de su estancia en Marley. El había conocido a gente buena y gente mala por igual. Había comido, dormido y reído con el enemigo. Había aprendido lo que ya se temía. Y es que no había ninguna maldita diferencia entre las personas que habitaban Marley y las que habitaban los muros.

Eren se lo dice a Reiner porque él lo sabía muy bien. Aunque quiso negarlo, lo supo desde que puso un pie adentro de los muros. Y Reiner se derrumba precisamente porque Eren no lo odia. Eso era lo más duro. Eren entendía por lo que tuvieron que pasar los guerreros. Lo había vivido a través de los anteriores portadores del titán de ataque. Reiner se echa al suelo ante un incrédulo Falco, cada vez más consciente de la magnitud de la situación.

Eren revela para quién eran sus cartas. Como ya nos suponíamos, las cartas no podían ser para nadie más que sus camaradas. Reiner entiende lo que está a punto de suceder, sin embargo, lo que tenía delante era demasiado abrumador. Lo que tenía frente a él eran sus fantasmas. Sus errores… Y sus pecados. Y por ellos debía pagar. Así como el hombre que permanecía en sus recuerdos, Reiner necesitaba ser juzgado. Es por ello que el medio Eldiano grita y se atribuye la muerte de la madre de Eren. Reiner le implora a Eren que lo mate, que lo libere de su pasado manchado de sangre inocente. Eren escucha el final del discurso de Willy Tybur y sonríe. Sonríe porque las palabras que escucha también le definen a él.

Eren Jeager había nacido en este mundo, y por ello debía seguir avanzando. El adulto de mirada apagada en el que se había convertido aquél niño llorica y peleón extiende su mano hacia su antiguo amigo Reiner. Pero lo que este interpreta como una acción de bondad y perdón, era solo la antesala de la transformación que llevaba consigo una declaración de guerra. Si el mundo necesitaba un villano tan desesperadamente, lo tendría. La lógica de Eren al momento de mostrar entendimiento ante lo que hicieron Reiner y los demás, no arreglaba nada. Ellos seguían siendo sus enemigos.

Al final, yo creo que esto estaba claro ¿Qué otra cosa podía pasar? Lo que nos ha traído hasta aquí es el trauma. Eren siempre fue un personaje lleno de voluntad. Su promesa de acabar con los titanes no desapareció cuando descubrió la verdad. El enemigo había cambiado, pero su voluntad permanecía ahí. La voluntad de luchar por él mismo y por su gente. Lo que mueve a Eren es el deseo irrefrenable de conseguir aquello que le fue negado. La libertad. Y en este punto ya no importaba si lo que se ponía por delante se trataba de titanes o de personas.

Eren cambió cuando accedió a las memorias de Grisha y Krueger. El personaje tenía que lidiar con el sufrimiento de ambos, como si no fuera suficiente con el suyo propio. Eren vivió atrapado en una mentira que ocultaba una realidad aún peor. Se dio cuenta de la podredumbre que infectaba a la sociedad. Guerra e injusticia marchaban de la mano dejando regueros de sangre y lágrimas. No era distinto a Paradis; a los muros. No era mejor.

Es por eso que Eren elige convertirse en un monstruo. Porque es justo lo que necesitaba ser para conseguir liberar a su pueblo. Él ya no tenía tiempo para detenerse a llorar. Su meta se encontraba por encima de la moralidad. Sus actos, por deleznables y crueles que pudieran ser… Ya no estaban sujetos a juicio. Eren se convierte en un verdugo. En un verdadero villano a los ojos del mundo. Pero a mí me interesa más saber cómo os afecta a vosotros. Eren no solo destroza a Willy. Eren destruye un edificio atestado de personas inocentes. Eren asesina incluso a niños solo para tener la oportunidad de hacerse con Tybur.

Este es el nuevo Eren. Y no es alguien tan distinto del antiguo. Pero debemos entender que, para él, llegados a este punto en el que la persecución de su gente es inminente, no hay lugar para el remordimiento. Hay mucho más a tener en cuenta aquí, pero tendremos que esperar a próximos episodios para no spoilear a nadie.

Espero no haberme dejado nada importante, este capítulo ha tenido de todo y ha sido muy intenso. Recordad visitar nuestro canal en Youtube y suscribiros si os gusta lo que hacemos. Muchas gracias como siempre y… Chao!

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